Paja y heno con espárragos y huevos

He aquí una receta que fusiona la tradición de la pasta “paja y heno” con la frescura de los espárragos y la cremosidad de los huevos.

Ingredientes

  • 250 g de pasta “paja y heno”
  • 400 g de espárragos frescos
  • 4 huevos grandes
  • 50 g de mantequilla
  • 50 g de parmesano rallado
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.

Preparación

  1. Comenzamos con la preparación de los espárragos. Lávalos bajo el agua corriente, elimina las partes más duras del tallo y córtalos en trocitos, conservando las puntas por separado. Si los espárragos son muy grandes, también puedes pelarlos ligeramente con un pelapatatas para eliminar la parte más fibrosa.

  2. Lleva a ebullición una olla con agua salada y blanquea los espárragos durante unos 3-4 minutos. Las puntas necesitarán menos tiempo, así que añádelas después de 1-2 minutos de cocción de los tallos. Escúrrelos y resérvalos aparte.

  3. En una sartén grande, derrite la mantequilla y añade los espárragos. Cocínalos a fuego medio durante unos minutos, ajustando de sal y pimienta.

  4. Mientras tanto, cuece la pasta “paja y heno” en abundante agua salada siguiendo los tiempos de cocción indicados en el paquete para mantenerla al dente.

  5. Casca los huevos en un bol y bátelos ligeramente con un tenedor añadiendo un poco de aceite de oliva virgen extra, sal, pimienta y el parmesano rallado.

  6. Escurre la pasta reservando un poco de agua de cocción y viértela en la sartén con los espárragos. Mezcla bien para que se impregnen de sabor.

  7. Reduce el fuego al mínimo y vierte los huevos batidos sobre la pasta, mezclando rápidamente y continuando la cocción durante un minuto o hasta que el huevo empiece a cuajarse formando una crema ligera que envuelva la pasta.

  8. Si la mezcla resultara demasiado seca, añade un poco del agua de cocción de la pasta reservada para que quede más cremosa.

  9. Sirve inmediatamente, con un espolvoreado extra de parmesano si se desea.

Curiosidades

La pasta “paja y heno” se llama así por sus dos colores, amarillo y verde, obtenidos de la masa de sémola con adición de espinacas para la parte verde. Este tipo de pasta tiene su origen en Emilia-Romaña y combina muy bien con salsas cremosas o con ingredientes primaverales como los espárragos.