Parmigiana Blanca de Calabacines

La Parmigiana Blanca de Calabacines es una sabrosa variante de la clásica Parmigiana de Berenjenas. Esta versión “blanca” no utiliza el tomate, haciéndola más delicada y ligera. Aquí tienes una receta base que puedes adaptar a tus gustos:

Ingredientes

  • Calabacines: 6 medianos
  • Mozzarella: 400 g
  • Parmesano: 100 g rallado
  • Huevos: 2
  • Harina: al gusto
  • Albahaca: un manojo
  • Sal: al gusto
  • Pimienta: al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra: al gusto
  • Mantequilla: para engrasar el molde

Preparación

  1. Lave y corte los calabacines en rodajas longitudinales de unos 3-4 mm de grosor.
  2. Pase las rodajas de calabacín por la harina, luego sumérjalas en los huevos previamente batidos con sal y pimienta.
  3. En una sartén antiadherente, caliente un poco de aceite de oliva y fríe los calabacines hasta que estén ligeramente dorados por ambos lados.
  4. Corte la mozzarella en lonchas y déjela escurrir para eliminar el exceso de líquido.
  5. Precaliente el horno a 180 °C.
  6. Engrase un molde con un poco de mantequilla y comience a montar la parmigiana. Coloque una primera capa de calabacines, añada algunas lonchas de mozzarella, espolvoree con parmesano rallado y agregue algunas hojas de albahaca fresca.
  7. Continúe alternando las capas hasta agotar todos los ingredientes, terminando con una capa de calabacines y una generosa espolvoreada de parmesano.
  8. Hornee la parmigiana de calabacines durante unos 30 minutos o hasta que la superficie esté dorada y crujiente.
  9. Déjela reposar unos minutos antes de servirla.

La albahaca añade un toque de frescura, pero si quiere darle un toque italiano adicional, también puede añadir jamón cocido entre las capas para más sabor. ¡No olvide servir un buen vino blanco fresco para acompañar este delicioso plato!