Pasta al ragú de soja

La pasta al ragú de soja es una excelente alternativa vegetal al clásico ragú de carne. Una variación a la italiana de un plato que no pierde el rico y sabroso gusto del sugo tradicional.

Ingredientes

  • 350 g de pasta (preferiblemente una pasta corta como maccheroni, rigatoni o pennette)
  • 150 g de soja granular (ya rehidratada si es seca)
  • 700 ml de tomate triturado
  • 1 zanahoria
  • 1 cebolla
  • 1 tallo de apio
  • 2 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino tinto (opcional)
  • Aceite de oliva virgen extra c.n.
  • Sal c.n.
  • Pimienta negra c.n.
  • Una pizca de azúcar (para corregir la acidez del tomate)
  • Albahaca fresca o hierbas aromáticas al gusto (romero, laurel, tomillo)
  • Agua para rehidratar la soja seca (si es necesario)

Preparación

  1. Si estás utilizando soja granular seca, comienza rehidratándola sumergiéndola en agua caliente durante unos 20 minutos, luego escúrrela y exprímela para eliminar el exceso de agua.

  2. Prepara el sofrito picando finamente la cebolla, la zanahoria, el apio y los dientes de ajo.

  3. En una sartén amplia, calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y añade el sofrito. Deja que se poche a fuego medio durante 5 minutos hasta que quede transparente.

  4. Añade la soja granular y deja que tome color, removiendo constantemente.

  5. Si decides usar el vino, viértelo sobre la soja cuando haya empezado a dorarse y deja que se evapore el alcohol.

  6. Vierte el tomate triturado en la sartén, añade una pizca de azúcar, sal y pimienta al gusto y las hierbas aromáticas. Lleva a ebullición, luego baja el fuego y deja cocer durante al menos 30 minutos a fuego bajo, removiendo de vez en cuando.

  7. Mientras tanto, lleva a ebullición una olla de agua con sal y cocina la pasta según las indicaciones para que quede al dente.

  8. Escurre la pasta y mézclala con el ragú de soja, dejándola que coja sabor durante un minuto.

  9. Sirve con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo y, si lo prefieres, una espolvoreada de parmesano vegano o de levadura alimentaria en escamas para emular el sabor del queso.

Recuerda: la clave para un buen ragú es la cocción lenta que permite que los sabores se fusionen e intensifiquen. ¡Buen provecho!

Curiosidades

El ragú de soja es una variante más sostenible y vegana en comparación con el ragú clásico. La soja es una buena fuente de proteínas vegetales y convierte este plato en una excelente opción para quien desee reducir el consumo de carne sin renunciar al sabor.