Pasta con calabacines, tomates cherry y gambas

La pasta con calabacines, tomates cherry y gambas es un plato fresco y ligero, perfecto para la estación primaveral o estival. Aquí tienes la receta para preparar este delicioso primer plato.

Ingredientes

  • 320 g de pasta (penne, spaghetti o la pasta que prefieras)
  • 200 g de gambas limpias
  • 2 calabacines medianos
  • 250 g de tomates cherry
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra (c.s.)
  • Sal y pimienta (c.s.)
  • Perejil fresco picado (opcional)
  • Vino blanco (un chorrito para flamear)

Preparación

  1. Comienza llevando a ebullición una olla de agua con sal para la pasta. Después de lavar los calabacines, córtalos en rodajas finas o en daditos, según tus preferencias.
  2. En una sartén grande, calienta un poco de aceite de oliva virgen extra y añade el diente de ajo entero, dejándolo dorar para aromatizar el aceite. (En este punto, puedes retirarlo o dejarlo, según tu gusto).
  3. Añade los calabacines a la sartén y saltéalos hasta que estén ligeramente dorados.
  4. Mientras tanto, lava bien los tomates cherry y córtalos por la mitad. Cuando los calabacines estén listos, añade los tomates cherry a la sartén con los calabacines. Cocina todo durante unos 5 minutos hasta que los tomates cherry empiecen a deshacerse un poco.
  5. Mientras tanto, cuece la pasta según las instrucciones del paquete, al dente.
  6. En otra sartén, saltea las gambas con un hilo de aceite de oliva virgen extra y un diente de ajo. Flamea con un chorrito de vino blanco y deja evaporar el alcohol.
  7. Añade las gambas a los calabacines y los tomates cherry, ajusta la sal con sal y pimienta y deja que todo se impregne durante unos minutos.
  8. Escurre la pasta al dente y transfiérela a la sartén con la salsa. Saltéala con la salsa durante unos minutos, añadiendo un poco de agua de cocción de la pasta si es necesario para integrar bien la salsa.
  9. Sirve la pasta y, si lo deseas, espolvorea con perejil fresco picado.

Curiosidades

El plato tiene colores y sabores que recuerdan al mar y a la huerta, perfecto para representar la frescura y la ligereza del verano. Si quieres que el plato sea aún más sabroso, puedes añadir un chorrito de nata para cocinar hacia el final de la cocción de las gambas para que quede más cremoso.