Pasta con calabacines y azafrán

La pasta con calabacines y azafrán es un plato sencillo pero muy sabroso. Aquí presento la receta clásica italiana y también sugeriré algunos pasos para darle un toque aún más mediterráneo al plato.

Ingredientes

  • 320 g de pasta (penne o spaghetti van bien)
  • 2-3 calabacines medianos
  • 1 sobrecito de azafrán en polvo o pistilos
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Parmigiano rallado (c.s.)
  • Sal y pimienta (c.s.)
  • Agua de cocción de la pasta (un poco)
  • (Opcional) Ricotta salata o pecorino para darle un toque extra al plato

Preparación

  1. Lavar los calabacines y cortarlos en rodajas o en cubitos, según preferencia.
  2. En una sartén grande, calentar el aceite de oliva virgen extra y dorar ligeramente el diente de ajo entero para aromatizar el aceite, luego retirarlo.
  3. Añadir los calabacines en la sartén y cocinar hasta que se ablanden, luego sazonar con sal y pimienta al gusto.
  4. Disolver el azafrán en una pequeña cantidad de agua de cocción caliente de la pasta, para resaltar su color y aroma.
  5. Cocer la pasta en abundante agua con sal, siguiendo los tiempos indicados en el paquete para una textura al dente.
  6. Escurrirla, reservando un poco de agua de cocción.
  7. Verter la pasta en la sartén con los calabacines, añadir el azafrán disuelto y mezclar bien a fuego bajo, añadiendo un poco de agua de cocción para emulsionar todo.
  8. Fuera del fuego, espolvorear con Parmigiano rallado y, si se desea, enriquecer con ricotta salata rallada o lascas de pecorino.
  9. Emplatar y servir inmediatamente.

Para un toque italiano adicional, se pueden añadir algunas hojas de albahaca fresca o un puñado de piñones tostados para una deliciosa crujientez.

Curiosidades

El azafrán es una especia a menudo usada en la cocina italiana por su color brillante y su aroma único. Originario de Oriente Medio, es apreciado en todo el mundo y tiene un lugar de honor en platos como el Risotto alla Milanese. En esta receta, presta su nobleza a un sencillo encuentro de pasta y calabacines, creando una sinfonía de sabores sutiles pero distintos.