Pasta con cola de rape, calabacines y tomates secos

La pasta con cola de rape, calabacines y tomates secos es un plato que une los sabores del mar con los de la tierra, para un resultado sin duda apetitoso y sabroso. A continuación encontrarás la receta con un toque italiano.

Ingredientes

  • 350 g de pasta a elegir (penne, fusilli, spaghetti, etc.)
  • 400 g de cola de rape (rape), cortada en trocitos
  • 2-3 calabacines medianos, en rodajas
  • 100 g de tomates secos en aceite, picados groseramente
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal y pimienta c.s.
  • Una pizca de guindilla (opcional)
  • Perejil fresco picado (para decorar)
  • Zumo de limón

Preparación

  1. En una sartén grande, sofríe los dientes de ajo en el aceite de oliva virgen extra. Si te gusta un toque picante, añade también una pizca de guindilla.

  2. Añade los trocitos de cola de rape y dóralos durante un par de minutos, luego añade los calabacines en rodajas. Deja cocer durante unos 5-7 minutos o hasta que la cola de rape esté cocida y los calabacines estén tiernos pero aún crujientes.

  3. Mientras tanto, coloca los tomates secos en un bol con un poco de agua caliente durante unos minutos para hidratarlos ligeramente, luego escúrrelos y pícalos groseramente.

  4. Lleva a ebullición una olla con agua salada y cocina la pasta según las instrucciones del paquete, hasta que esté al dente.

  5. Añade los tomates secos picados a la sartén con el pescado y los calabacines, mezclando bien para amalgamar los sabores. Ajusta de sal y pimienta y cocina durante otros 2-3 minutos.

  6. Escurre la pasta y viértela en la sartén con el condimento. Mezcla bien durante unos minutos a fuego medio para que la pasta se impregne de sabor.

  7. Exprime un poco de zumo de limón y añade el perejil picado antes de apagar el fuego.

  8. Sirve inmediatamente, decorando con más perejil fresco si se desea.

Curiosidades

La cola de rape, también conocida como rape, es apreciada por su carne blanca y firme que recuerda la textura de la langosta. Casi no tiene espinas y es muy versátil en la cocina, especialmente en la preparación de platos de pescado mediterráneos.

Pasta con cola de rape, calabacines y tomates secos