Pasta con radicchio y nueces

La pasta con radicchio y nueces es un plato simple de realizar, sabroso y con un bonito contraste de sabores y texturas. Aquí la receta:

Ingredientes

  • 320 g de pasta (penne o farfalle funcionan bien)
  • 1 cabeza de radicchio rojo
  • 100 g de nueces peladas
  • 2 dientes de ajo
  • 80 g de parmesano rallado
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal c.s.
  • Pimienta negra c.s.
  • (Opcional) una pizca de chile o nuez moscada

Preparación

  1. Comienza limpiando el radicchio, quitando las hojas exteriores más estropeadas, lavándolo bajo el agua corriente y secándolo bien. Córtalo entonces en tiras no demasiado finas.

  2. Tuesta ligeramente las nueces en una sartén antiadherente sin añadir grasa. Una vez tostadas, déjalas enfriar y luego pícalas groseramente.

  3. Pon a hervir el agua para la pasta en una olla grande y, cuando empiece a hervir, añade la sal y luego la pasta.

  4. En una sartén amplia, calienta el aceite de oliva virgen extra y sofríe los dientes de ajo pelados, teniendo cuidado de no quemarlos. Cuando estén dorados, retíralos de la sartén y añade el radicchio en tiras.

  5. Deja que se poche el radicchio, removiendo de vez en cuando. Si es necesario, añade un cucharón de agua de cocción de la pasta para que el radicchio no se pegue.

  6. Escurre la pasta al dente y transfiérela a la sartén con el radicchio. Sube el fuego para saltear la pasta y que coja bien el sabor, añadiendo un poco de agua de cocción si es necesario.

  7. Espolvorea con el parmesano rallado y añade las nueces picadas, luego mezcla bien.

  8. Ajusta de sal y pimienta negra y, si te gusta, añade una pizca de chile o nuez moscada.

Sirve enseguida la pasta bien caliente, con una espolvoreada adicional de parmesano si se desea.

Curiosidades

El radicchio es una ensalada típica del Véneto, en particular de la zona de Treviso, donde se cultiva la variedad tardía más conocida. Su sabor ligeramente amargo se combina perfectamente con la dulzura de las nueces y el sabor pleno del parmesano, creando un equilibrio de sabores muy agradable al paladar. Además, con su característico color violáceo, añade un toque vivo también a la presentación del plato.

Pasta con radicchio y nueces