Pasta fría con calabacines y menta

La pasta fría con calabacines y menta es un plato veraniego ligero y refrescante. Aquí te explicamos cómo prepararla.

Ingredientes

  • 320 g de pasta corta (penne, fusilli, farfalle ecc.)
  • 2-3 calabacines medianos
  • Un manojo de menta fresca
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal y pimienta c.s.
  • Láminas de parmesano o pecorino (opcional)
  • Zumo de limón (opcional)
  • Ajo (1 diente, opcional)

Preparación

  1. Empieza lavando los calabacines y cortándolos en rodajas o en cubitos, según tus preferencias.
  2. Si lo deseas, puedes saltear los calabacines en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra y un diente de ajo durante unos minutos, hasta que se ablanden. Como alternativa, puedes asarlos a la plancha o dejarlos crudos si prefieres un sabor más fresco.
  3. Pon a cocer la pasta en abundante agua con sal siguiendo los tiempos indicados en el paquete para obtener una cocción al dente.
  4. Mientras se cuece la pasta, lava y seca la menta fresca y pícala de forma gruesa.
  5. Escurre la pasta y enfríala bajo un chorro de agua fría para detener la cocción y mantenerla al dente.
  6. Aliña la pasta con los calabacines preparados, la menta picada, un chorrito de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta al gusto. Si te gusta, puedes añadir también un poco de zumo de limón para un toque ácido.
  7. Mezcla bien todos los ingredientes y deja reposar la pasta en el frigorífico durante al menos 30 minutos antes de servir, para que los sabores se integren mejor.
  8. En el momento de servir, añade láminas de parmesano o pecorino para un toque de sabor extra, si lo deseas.

Curiosidades

La menta tiene propiedades digestivas y refrescantes y combina muy bien con la dulzura de los calabacines. En esta receta, el contacto con la pasta caliente realza su aroma sin cocerla, manteniendo intacta su frescura característica.