Pasta fría

La pasta fría es un plato ideal para el verano, muy versátil y se presta a muchísimas variantes. Aquí te presento una receta básica que puedes personalizar según tus gustos.

Ingredientes

  • 350g de pasta corta (penne, fusilli, farfalle, etc.)
  • 250g de tomates cherry
  • 150g de mozzarella (o feta si prefieres un toque griego)
  • Aceitunas negras sin hueso (cantidad al gusto)
  • Albahaca fresca
  • Orégano seco
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Vinagre balsámico (opcional)

Preparación

  1. Cuece la pasta en agua salada siguiendo las instrucciones del paquete para tenerla al dente. Una vez cocida, escúrrela y pásala bajo agua fría para detener la cocción.
  2. Corta los tomates cherry por la mitad o en cuatro según el tamaño, y la mozzarella (o feta) en dados.
  3. En un bol grande, une la pasta enfriada con los tomates cherry, la mozzarella y las aceitunas. Mezcla delicadamente.
  4. Añade la albahaca fresca desmenuzada con las manos, una pizca de orégano seco, sal y pimienta al gusto.
  5. Aliña con aceite de oliva virgen extra y, si te gusta, con un hilo de vinagre balsámico.
  6. Deja reposar en el frigorífico durante al menos 30 minutos antes de servir para permitir que los sabores se amalgamen bien.

Puedes añadir también otros ingredientes como alcaparras, atún, maíz, rúcula o pimientos para hacer la pasta fría aún más rica y sabrosa.

Curiosidades

La pasta fría está a menudo asociada a la cocina italiana por su simplicidad y por ser un plato completo que combina carbohidratos, proteínas y verduras, perfecto para picnics o como comida de oficina durante los meses más calurosos.

Pasta fría