Penne al Pesto de Diente de León

Penne al Pesto de Diente de León es un plato primaveral, sabroso y colorido, caracterizado por su sabor ligeramente amargo del diente de león, una planta herbácea comestible también conocida como “diente de león”. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 320 g de penne rigate
  • 100 g de hojas de diente de león limpias
  • 30 g de piñones
  • 1 diente de ajo
  • 50 g de Parmigiano Reggiano rallado
  • 50 g de Pecorino Romano rallado
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal c.s.
  • Pimienta (opcional)

Preparación

  1. Lavar bien las hojas de diente de león en agua fría y secarlas.
  2. Llevar a ebullición una olla grande de agua con sal para cocer las penne.
  3. Mientras tanto, en un mortero o robot de cocina, unir las hojas de diente de león, los piñones, un diente de ajo pelado y una pizca de sal.
  4. Empezar a machacar o triturar los ingredientes, añadiendo gradualmente el aceite de oliva virgen extra hasta obtener una crema homogénea y ligeramente espesa.
  5. Añadir los quesos rallados al pesto y mezclar bien (si la mezcla está demasiado espesa, se puede añadir un poco del agua de cocción de las penne para ablandarla).
  6. Probar el pesto y ajustar de sal si es necesario. Si se desea, también se puede añadir un poco de pimienta.
  7. Cocer las penne según el tiempo indicado en el paquete, escurrirlas cuando estén “al dente”.
  8. Reservar un poco del agua de cocción de las penne.
  9. Poner las penne escurridas en un bol grande y verter encima el pesto de diente de león.
  10. Mezclar bien las penne con el pesto, añadiendo un poco de agua de cocción si es necesario para que queden cremosas.
  11. Servir las penne al pesto de diente de león calientes, con un espolvoreado adicional de Parmigiano si se desea.

Curiosidades

El diente de león no es solo una planta de sabor único, sino que también es rico en propiedades beneficiosas. Cuenta con propiedades diuréticas y depurativas y contiene muchas vitaminas y minerales, ¡un verdadero remedio para la salud!

Se recomienda maridar este plato con un vino blanco ligero y fresco, como un Vermentino o un Trebbiano, que puede equilibrar el amargor de las hojas de diente de león.