Pollo en Corteza de Sal
17/11/2023El pollo en costra de sal es un plato sabroso y relativamente sencillo de preparar. La costra de sal permite que el pollo se cocine de manera uniforme, manteniéndolo tierno y jugoso por dentro. Así es como se hace.
Ingredientes
- 1 pollo entero limpio (aprox. 500-800 g)
- 2 kg de sal gruesa
- 2 claras de huevo
- Hierbas aromáticas como romero, salvia o laurel (opcional)
- Pimienta negra (opcional)
- Ralladura de limón (opcional)
Preparación
- Precalentar el horno a 200 °C.
- En un bol grande, mezclar la sal gruesa con las claras de huevo hasta obtener una consistencia húmeda que permita moldearla. También se pueden añadir hierbas aromáticas al gusto o ralladura de limón para dar más sabor a la carne.
- Colocar una parte de esta mezcla en el fondo de una bandeja de horno para crear una capa de aproximadamente 1 cm.
- Tomar el pollo y, si se desea, hacer algunos cortes en los muslos para favorecer una mejor penetración del calor. También se pueden insertar algunas ramitas de romero u otras hierbas dentro del pollo para aromatizarlo desde el interior.
- Colocar el pollo sobre la base de sal en la bandeja y cubrirlo completamente con el resto de la sal, formando una forma compacta de modo que el pollo quede totalmente cubierto. Asegurarse de que la costra de sal no tenga agujeros, de lo contrario el vapor podría escapar durante la cocción.
- Hornear en el centro del horno y cocinar durante aproximadamente 60-70 minutos, según el tamaño del pollo.
- Una vez cocido, sacar el pollo del horno y dejarlo reposar unos minutos. Luego romper la costra de sal, que se habrá solidificado, y extraer con cuidado el pollo para evitar llenarlo de sal.
- Limpiar bien el pollo del resto de sal, cortarlo al gusto y servir inmediatamente.
El pollo en costra de sal es excelente servido con verduras al vapor o al horno, como patatas, zanahorias o hinojos, que equilibrarán su sabor salado.
Curiosidades
El método de cocción en costra de sal es una técnica antigua que permite cocinar los alimentos de forma uniforme manteniendo los jugos y aromas en el interior. No solo para las aves, sino también para pescado y carnes, esta técnica garantiza un resultado sorprendente y, aunque mantiene el alimento sabroso, no resulta excesivamente salado.