Pollo en sartén a la mediterránea

El pollo a la mediterránea es un plato rico en sabores típicos de la cocina mediterránea, con la adición de ingredientes como aceitunas, tomates y hierbas aromáticas que crean una combinación perfecta. Aquí te explicamos cómo prepararlo:

Ingredientes

  • 4 muslos de pollo (o pechugas, si prefieres)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 diente de ajo
  • 1 rama de romero fresco
  • 1 rama de tomillo fresco
  • 150 g de tomates cherry
  • 100 g de aceitunas negras sin hueso
  • Sal y pimienta al gusto
  • Jugo de medio limón
  • 100 ml de vino blanco
  • Una pizca de orégano seco

Preparación

  1. Comienza lavando y secando bien los muslos de pollo. Sálalos y piméntalos a tu gusto.
  2. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra y añade el ajo machacado y las hierbas aromáticas (romero y tomillo). Deja que se impregnen de sabor durante un par de minutos.
  3. Coloca los muslos de pollo en la sartén y dóralos bien por todos los lados hasta que queden bien dorados. Este paso es importante para sellar los jugos en su interior.
  4. Después de que el pollo haya tomado color, añade el vino blanco y deja que se evapore el alcohol a fuego vivo durante un par de minutos.
  5. Añade los tomates cherry cortados por la mitad y las aceitunas negras, luego el jugo de limón, el orégano y ajusta de sal y pimienta si es necesario.
  6. Baja el fuego, tapa la sartén con una tapa y deja cocer durante unos 20-30 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y la salsa se haya reducido ligeramente.
  7. De vez en cuando, voltea los muslos de pollo para que se impregnen de sabor de manera uniforme.

Una vez cocido, transfiere el pollo a una bandeja de servir y rocíalo con la salsa de cocción. Es un plato que se puede servir tanto caliente como a temperatura ambiente, excelente con una guarnición de verduras a la plancha o una fresca ensalada.

Curiosidades

El pollo a la mediterránea es un plato muy versátil: si te sobra, puedes desmenuzar la carne del pollo y usarla al día siguiente para hacer un delicioso relleno para bocadillos o focaccias, o añadirla a una ensalada.