Raviolón verde relleno

El raviolón verde relleno es una variación sabrosa de los clásicos ravioli, solo que se trata de una única pasta rellena de dimensiones más grandes, a menudo servida como porción individual. Los raviolones pueden rellenarse con varios ingredientes, pero para esta receta nos centramos en un relleno de ricotta y espinacas, un clásico maridaje italiano.

Ingredientes para los raviolones (para 4 raviolones):

  • 200 g de harina 00
  • 2 huevos grandes
  • 1 puñado de espinacas frescas (para colorear la pasta)
  • Sal c.s.

Ingredientes para el relleno:

  • 250 g de ricotta fresca
  • 100 g de espinacas cocidas y escurridas
  • 50 g de parmesano rallado
  • Nuez moscada c.s.
  • Sal y pimienta c.s.

Preparación

  1. Comienza preparando la pasta: cocina las espinacas y tritúralas hasta obtener un puré. En un bol, tamiza la harina, añade los huevos, el puré de espinacas y una pizca de sal. Amasa hasta obtener una masa homogénea, luego envuélvela en film transparente y déjala reposar durante unos 30 minutos.

  2. Mientras tanto, prepara el relleno mezclando la ricotta con las espinacas cocidas y picadas, el parmesano, una pizca de nuez moscada y ajusta de sal y pimienta.

  3. Estira la pasta hasta obtener una lámina fina y recorta círculos o cuadrados grandes (puedes decidir tú la forma que prefieras para tus raviolones).

  4. Coloca en el centro de cada trozo de lámina una porción de relleno y luego cierra los raviolones sellando bien los bordes. Puedes ayudarte con un poco de agua para que la pasta se adhiera mejor.

  5. Cocina los raviolones en agua hirviendo con sal durante unos minutos, hasta que suban a la superficie. Escúrrelos con delicadeza usando una espumadera.

  6. Sirve los raviolones con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, un poco de parmesano rallado por encima, o con una salsa de tu elección. Una sencilla salsa de mantequilla y salvia puede ser un excelente acompañamiento para resaltar el sabor delicado del relleno.

Curiosidades

En la cocina italiana, el uso de la ricotta y las espinacas es un clásico. Este maridaje tiene raíces históricas profundas y se encuentra en muchísimas preparaciones regionales, desde los tortellini hasta los canelones. La nuez moscada se utiliza a menudo para realzar el sabor del relleno de ricotta, añadiendo un toque especiado y aromático que combina bien con la dulzura de las espinacas y la cremosidad de la ricotta.