Risotto de guisantes y sepietas

Te puedo guiar a través de la preparación de un delicioso risotto de guisantes y sepietas, un plato que une los sabores del mar con los de la tierra en una combinación realmente deliciosa y muy apreciada en la cocina italiana. Así es como se hace.

Ingredientes

  • 320 g de arroz para risottos (como Arborio o Carnaroli)
  • 400 g de sepietas ya limpias
  • 300 g de guisantes frescos o congelados
  • 1 chalota pequeña
  • 1 litro de caldo vegetal o de pescado, ya caliente
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • Aceite de oliva virgen extra c.s.
  • Sal c.s.
  • Pimienta negra c.s.
  • Algunas hojitas de menta fresca (opcional para decorar)
  • parmesano rallado (opcional)
  • Mantequilla (aprox. 30 g)

Preparación

  1. Comienza limpiando las sepietas si no lo están ya. Quita el hueso interno, la piel y las vísceras y córtalas en tiras o trozos pequeños.

  2. En una sartén amplia, sofríe la chalota picada finamente en un hilo de aceite de oliva virgen extra. Añade las sepietas y déjalas dorar durante unos minutos.

  3. Añade los guisantes al sofrito y déjalos cocinar durante un par de minutos.

  4. Flamea con el vino blanco y deja evaporar el alcohol a fuego alto.

  5. Añade el arroz al sofrito y tuéstalo durante 1-2 minutos removiendo continuamente.

  6. Comienza a añadir el caldo caliente, un cucharón a la vez, esperando a que el líquido se absorba antes de añadir el siguiente. Continúa así durante unos 16-18 minutos, que es el tiempo medio de cocción de un risotto.

  7. Mientras el risotto se cocina, prueba y ajusta de sal y pimienta según tu gusto.

  8. Cuando el risotto esté al dente y all’onda, es decir, cremoso pero no demasiado líquido, apaga el fuego.

  9. Manteca el risotto con la mantequilla y el parmesano rallado, si lo deseas, para que quede aún más cremoso y sabroso.

  10. Deja reposar el risotto durante un minuto, luego sírvelo decorando con la menta fresca para un toque de frescura.

Curiosidades

Este plato es un ejemplo perfecto de cómo en Italia se ama combinar los ingredientes de la tierra con los del mar, creando sabores complejos y apetitosos. Los guisantes con su dulzor equilibran perfectamente el sabor delicado de las sepietas, y la adición de un toque de menta en el momento de servir añade ese punto de frescura inesperada que convierte un plato bueno en algo especial.

Si necesitas una idea para un vino que acompañe este plato, podrías considerar un blanco ligero y fresco, como un Verdicchio o un Soave, que con su acidez son capaces de equilibrar la cremosidad del risotto y la dulzura de los guisantes.

Risotto de guisantes y sepietas