Risotto de guisantes y pecorino
17/11/2023El risotto con guisantes y pecorino es un plato primaveral, delicado y rico en sabor gracias al pecorino, que con su gusto salado crea un delicioso contraste con la dulzura de los guisantes. Aquí tienes la receta:
Ingredientes
- 320 g de arroz para risottos (preferiblemente Carnaroli o Arborio)
- 250 g de guisantes frescos o congelados
- 1 cebolla blanca pequeña
- 1 litro de caldo vegetal
- 100 g de pecorino romano rallado
- 30 g de mantequilla
- Un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- Sal, c.s.
- Pimienta negra, c.s. (opcional)
- Unas hojas de menta fresca para decorar (opcional)
Preparación
- Comienza preparando el caldo vegetal y mantenlo caliente a fuego bajo.
- Pica finamente la cebolla y sofríela en una cazuela con un chorrito de aceite y un trozo de mantequilla hasta que se vuelva transparente.
- Añade los guisantes a la cazuela y déjalos cocer unos minutos (si usas guisantes congelados, aumenta ligeramente el tiempo de cocción).
- Vierte el arroz en la cazuela con los guisantes y tuéstalo durante aproximadamente un minuto, removiendo constantemente para que no se pegue.
- Comienza a añadir el caldo caliente, un cucharón a la vez, esperando a que el anterior haya sido absorbido por el arroz antes de añadir el siguiente. Remueve a menudo para ayudar al arroz a liberar almidón y volverse cremoso.
- A mitad de cocción, ajusta de sal. Es importante tener cuidado con la sal, porque el pecorino que añadirás después ya es salado.
- Continúa la cocción añadiendo caldo hasta que el arroz quede al dente, lo que debería llevar unos 16-18 minutos desde que añadiste el primer cucharón de caldo.
- Retira el arroz del fuego y manéalo con el pecorino rallado y la mantequilla restante. Remueve bien para integrar.
- Si lo deseas, añade una molienda de pimienta negra y decora con hojitas de menta fresca para un toque de color y frescura.
- Sirve inmediatamente el risotto bien caliente.
Curiosidades
El pecorino romano es un queso DOP (Denominación de Origen Protegida) con un sabor intenso y ligeramente picante. Es perfecto no solo para risottos, sino también para enriquecer muchos otros platos de la cocina italiana, como una sencilla pasta cacio e pepe o para dar carácter a sopas y cremas.
