Risotto de zanahorias y migas de pan

El risotto de zanahorias con migas de pan es un plato colorido y sabroso, perfecto para cuando quieres algo reconfortante pero con un toque de originalidad. Aquí te explicamos cómo proceder con la receta.

Ingredientes

  • 320 g de arroz para risottos (como el Arborio o el Carnaroli)
  • 500 g de zanahorias
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 litro de caldo vegetal (o de pollo, si se prefiere)
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 80 g de mantequilla
  • 50 g de parmesano rallado
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pan duro c.s.
  • Hierbas aromáticas al gusto (como tomillo o perejil)

Para las migas de pan:

  • Pan duro
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Ajo en polvo o un diente de ajo
  • Sal
  • Hierbas aromáticas secas al gusto

Preparación

  1. Comienza preparando las zanahorias: pélalas, lávalas y rállalas finamente o córtalas en cubitos muy pequeños.

  2. Prepara el caldo vegetal y mantenlo caliente en otro quemador.

  3. En una sartén grande, sofríe la cebolla picada finamente en un hilo de aceite de oliva virgen extra y un trozo de mantequilla hasta que se vuelva transparente.

  4. Añade las zanahorias al sofrito y deja que se impregnen de sabor durante un par de minutos.

  5. Añade el arroz y tuéstalo hasta que los granos estén brillantes y semitransparentes. Añade el vino blanco y deja que se evapore el alcohol.

  6. Comienza a añadir el caldo caliente al arroz, un cucharón a la vez, esperando a que el anterior se haya absorbido casi por completo antes de añadir el siguiente. Mantén el fuego a medio-bajo y sigue removiendo.

  7. Durante la cocción del risotto, prepara las migas de pan: desmenuza un poco de pan duro y pon las migas en una sartén con un hilo de aceite, ajo en polvo o un diente de ajo entero (que retirarás después de aromatizar el aceite), sal y las hierbas aromáticas. Tuesta todo hasta obtener unas migas crujientes.

  8. Cuando el arroz esté al dente, rectifica de sal y pimienta y termina de cocinar con la mantequilla restante y el parmesano.

  9. Sirve el risotto bien caliente, adornando cada plato con una generosa cantidad de migas de pan aromáticas.

Curiosidades

El risotto es un plato muy versátil y nos permite jugar con los ingredientes según las estaciones o lo que tengamos en casa. Puedes añadir al risotto de zanahorias también un toque de jengibre fresco o cúrcuma para realzar el sabor y añadir una nota adicional de color.