Sopa de cebolla gratinada

La sopa de cebolla gratinada es un plato francés muy conocido, también llamado “soupe à l’oignon”. Aquí tienes una versión de la receta con un toque italiano.

Ingredientes

  • 500 g de cebollas blancas
  • 50 g de mantequilla
  • 1 litro de caldo de carne o vegetal
  • 100 ml de vino blanco seco
  • Sal y pimienta c.s.
  • Rebanadas de baguette u otro pan rústico
  • 100 g de queso gruyère rallado (o provolone dulce para un toque más italiano)
  • Hierbas aromáticas al gusto como tomillo o laurel

Preparación

  1. Corta las cebollas muy finamente. En una cazuela grande, derrite la mantequilla y añade las cebollas cortadas. Sofríe a fuego medio, removiendo con frecuencia, hasta que las cebollas se vuelvan translúcidas y empiecen a caramelizarse, dorándose.
  2. Añade el vino blanco y deja que el alcohol se evapore durante unos minutos.
  3. Incorpora el caldo de carne o vegetal y las hierbas aromáticas. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y deja cocer a fuego lento durante unos 30 minutos. Salpimenta al gusto.
  4. Durante la cocción de la sopa, tuesta las rebanadas de pan. Coloca el pan tostado encima de la sopa (que habrá sido vertida en cuencos aptos para el horno), espolvorea con el queso rallado.
  5. Hornea bajo el grill del horno a temperatura alta hasta que el queso se funda y quede dorado y crujiente.
  6. Sirve caliente la sopa de cebolla gratinada directamente en los cuencos.

Curiosidades

La sopa de cebolla gratinada tiene raíces profundas en la historia culinaria francesa y se considera un plato reconfortante en las frías noches de invierno. Tradicionalmente, era un plato humilde, preparado con ingredientes sencillos y asequibles por las familias menos acomodadas. Hoy se aprecia por su sabor rico y su aspecto apetitoso.

Sopa de cebolla gratinada