Sopa imperial

La Sopa imperial es un plato típico de Emilia-Romaña, en particular de la zona de Rávena y de Romaña en general. Se trata de una preparación que une caldo de carne y pequeñas “bolitas” hechas con sémola, parmesano, huevos y nuez moscada, luego cocidas al horno. Aquí tienes una receta básica para preparar la Sopa imperial:

Ingredientes

  • 150 g de sémola
  • 2 huevos
  • 80 g de parmesano rallado
  • Nuez moscada c.s.
  • Mantequilla c.s. para engrasar la bandeja
  • Sal c.s.
  • 1 litro de caldo de carne

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C y engrasa una bandeja rectangular con un poco de mantequilla.
  2. Lleva a ebullición una pequeña cantidad de agua salada y vierte la sémola, mezclando continuamente para evitar la formación de grumos.
  3. Cuando la sémola se haya espesado, retira la olla del fuego y deja que se temple.
  4. Añade a la mezcla de sémola los huevos, el parmesano y un poco de nuez moscada rallada. Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea.
  5. Extiende la masa sobre la bandeja preparada, nivelándola en una capa uniforme que no sea demasiado gruesa.
  6. Hornea durante unos 20 minutos o hasta que esté dorada y bien cuajada.
  7. Una vez fría, corta la masa de sémola en cuadraditos o rombos pequeños.
  8. Lleva el caldo de carne a ebullición y añade los trozos de sémola, dejando que se cocinen durante unos 5 minutos.
  9. Sirve la sopa bien caliente en cuencos individuales.

La Sopa imperial puede considerarse una versión local de las más universalmente conocidas “quenelles”, y se adapta muy bien a comidas festivas o como plato reconfortante en los días más fríos.

Curiosidades

La Sopa imperial debe su nombre probablemente a la refinada elegancia de la preparación, que la convierte en un plato “de rey”, aunque es bastante sencilla de realizar. En origen se consideraba un plato de aprovechamiento para usar el caldo sobrante de las fiestas.

Sopa imperial