Strozzapreti cacio, mejillones y pimienta

He aquí una interpretación italiana del plato que mezcla la tradición de las pastas secas italianas con el sabor del mar.

Ingredientes

  • 320g de strozzapreti
  • 200g de mejillones
  • 100g de cacio (pecorino romano o similares)
  • Pimienta negra
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Perejil fresco (opcional)

Preparación

  1. Limpia los mejillones eliminando la barba y raspando la superficie externa. Enjuágalos bajo el agua corriente.
  2. En una sartén grande, pon un diente de ajo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sofríe ligeramente.
  3. Añade los mejillones a la sartén y cubre con una tapa. Deja cocer hasta que se abran todos, luego retira los que no se hayan abierto.
  4. Mientras tanto, lleva a ebullición una olla con agua salada y cocina los strozzapreti siguiendo los tiempos indicados en el paquete para que queden al dente.
  5. Quita los mejillones de las conchas, dejando algunos con la concha para la presentación final.
  6. Tuesta la pimienta en otra sartén durante unos segundos y luego añade un cucharón de agua de cocción de la pasta para crear una salsita.
  7. Escurre los strozzapreti conservando un poco del agua de cocción y viértelos en la sartén con la pimienta.
  8. Añade los mejillones y un puñado de pecorino romano rallado, luego mezcla bien para amalgamar los ingredientes añadiendo, si es necesario, un poco del agua de cocción de la pasta para emulsionar.
  9. Sirve los strozzapreti bien calientes, completando con más pecorino rallado, pimienta fresca molida y, si te gusta, un poco de perejil fresco picado.

Curiosidades

El nombre “strozzapreti” tiene origen en varias leyendas populares italianas y suele referirse a una variedad de pasta típica de Italia central. Entre las anécdotas más conocidas está la que cuenta de amas de casa que, por la prisa de alimentar a los sacerdotes demasiado golosos, preparaban esta pasta de manera tan rápida que arriesgaban “estrangular” a los desafortunados comensales con su masa no siempre fácil de tragar. En el plato que te he propuesto, la combinación de cacio y pimienta evoca la clásica receta romana, enriquecida con el sabor a mar de los mejillones para un encuentro de sabores verdaderamente único.