Tagliatelle

Las tagliatelle son un clásico de la cocina italiana, aquí te explicamos cómo prepararlas.

Ingredientes

  • 400 g de harina tipo 00
  • 4 huevos grandes
  • Sal c.s.
  • (opcional) 1 cucharada de aceite de oliva

Preparación

  1. Vierte la harina formando un volcán sobre una tabla o un bol amplio. Rompe los huevos en el centro y añade un pizca de sal y el aceite de oliva (si decides usarlo).
  2. Con un tenedor, empieza a batir los huevos incorporando poco a poco la harina de los bordes.
  3. Cuando la mezcla empiece a tomar consistencia, trabájala con las manos hasta obtener una masa homogénea y lisa.
  4. Amasa la masa durante unos 10 minutos hasta que quede elástica. Si resulta demasiado dura, puedes añadir una cucharada de agua; si queda demasiado blanda, añade un poco de harina.
  5. Forma una bola con la masa, envuélvela en film transparente y déjala reposar unos 30 minutos a temperatura ambiente.
  6. Transcurrido el tiempo de reposo, estira la masa con ayuda de un rodillo o de una máquina para pasta, hasta obtener una lámina fina de unos 1-2 mm de grosor.
  7. Una vez estirada la lámina, déjala secar ligeramente, luego enróllala sobre sí misma sin apretar demasiado y corta tiras de unos 6-8 mm de ancho para obtener las tagliatelle.
  8. Espolvorea ligeramente las tagliatelle cortadas y colócalas sobre una superficie enharinada o sobre un paño limpio, procurando que no se superpongan.
  9. Cuece las tagliatelle en abundante agua con sal hirviendo durante 2-3 minutos o hasta que suban a la superficie, luego escúrrelas y adereza con la salsa que prefieras.

Curiosidades

Las tagliatelle tienen una relación legendaria con su grosor: se dice que fueron inventadas inspirándose en los cabellos rubios de Lucrecia Borgia como regalo de boda dedicado a ella por un cocinero boloñés. La leyenda cuenta que su grosor ideal es de 1/12.270 de la Torre degli Asinelli de Bolonia, pero en la práctica lo importante es que sean lo suficientemente finas para cocerse rápido y lo bastante gruesas para sostener el condimento.

Recuerda que la pasta fresca es versátil y puede aderezarse con infinidad de salsas, desde el clásico ragú boloñés hasta la sencilla mantequilla y salvia. ¡Buen provecho!

Tagliatelle