Taiadele en caldo (tagliatelle en caldo)

Las taiadele en caldo son un plato de la tradición emiliana, simple pero muy reconfortante, especialmente durante los meses más fríos. Se trata de una variante de la pasta al huevo que se sirve en un caldo de carne sabroso.

Ingredientes

Para la pasta:

  • 400 g de harina 00
  • 4 huevos

Para el caldo:

  • 1 kg de carne mixta (ternera, gallina, hueso de jamón)
  • 1 cebolla
  • 1 zanahoria
  • 1 tallo de apio
  • Sal
  • Agua c.s.

Preparación

Para el caldo:

  1. Coloca la carne en una olla grande.
  2. Añade la cebolla, la zanahoria y el apio, todos limpios y cortados en trozos grandes.
  3. Cubre con agua fría, lleva a ebullición y espuma la superficie para eliminar las impurezas.
  4. Reduce el fuego, tapa la olla y deja hervir a fuego lento durante unas 3-4 horas. Durante la cocción, añade sal al gusto.
  5. Cuando el caldo esté listo, cuélalo con un colador fino y mantenlo caliente.

Para la pasta:

  1. Coloca la harina en forma de volcán sobre una superficie de trabajo y rompe los huevos en el centro.
  2. Comienza a trabajar los huevos con la harina incorporando poco a poco toda la harina hasta obtener una masa lisa y elástica.
  3. Deja reposar la masa cubierta con un paño limpio durante unos 30 minutos.
  4. Estira la masa con el rodillo o con la máquina para pasta, hasta obtener una lámina no demasiado fina.
  5. Corta la lámina en tiras anchas (taiadele), que pueden variar en anchura pero tradicionalmente miden unos 1 cm.

Ensamblaje:

  1. Lleva el caldo a una ligera ebullición.
  2. Echa las tagliatelle en el caldo hirviendo y cocina durante unos minutos, hasta que suban a la superficie y estén cocidas pero aún al dente.
  3. Sirve inmediatamente las taiadele bien calientes en caldo.

Curiosidades

El término “taiadele” o “tagliadelle” es típico del dialecto emiliano e indica esta variedad de pasta. En los diferentes dialectos italianos se pueden encontrar nombres similares para indicar formatos de pasta al huevo parecidos, cada uno con sus pequeñas variantes regionales. El plato es emblemático de la hospitalidad y la sencillez de la cocina emiliana, donde el caldo de carne representa una base fundamental para muchísimas preparaciones.