Tarta de Manzanas, Ricotta Montada y Granada

La “Tarta de Manzanas, Ricotta Montada y Granada” es un postre que une la clásica tarta de manzanas a la cremosidad de la ricotta y a la explosión de sabor y color de la granada. Aquí te explicamos cómo prepararla, con un toque completamente italiano.

Ingredientes

  • 3 manzanas medianas
  • 250 g de ricotta
  • 100 g de azúcar granulado, más un poco extra para espolvorear
  • 3 huevos
  • 200 g de harina 00
  • 1 sobre de levadura para repostería
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 granada
  • Mantequilla, c.s., para engrasar el molde
  • Canela en polvo (opcional)
  • Azúcar glas (para decorar)

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C y engrasa un molde para tarta con mantequilla, luego espolvoréalo con un poco de harina.
  2. Pela las manzanas, elimina los corazones y córtalas en láminas finas.
  3. En un bol, trabaja la ricotta con el azúcar granulado hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
  4. Separa las yemas de las claras. Añade las yemas a la mezcla de ricotta y mezcla.
  5. Monta las claras a punto de nieve con una pizca de sal e incorpóralas delicadamente a la mezcla de ricotta con una espátula, para obtener una masa suave y aireada.
  6. Añade la harina tamizada y la levadura, luego la ralladura de limón y, si lo deseas, una pizca de canela.
  7. Vierte la mitad de la masa en el molde preparado, distribuye uniformemente la mitad de las láminas de manzana, luego cubre con el resto de la masa y termina con otra capa de manzanas.
  8. Espolvorea la superficie con un poco de azúcar granulado y canela.
  9. Hornea durante unos 40-45 minutos o hasta que un palillo insertado en el centro de la tarta salga limpio.
  10. Mientras se hornea la tarta, abre la granada y extrae los granos.
  11. Saca la tarta del horno y déjala enfriar, luego decórala con los granos de granada y una espolvoreada de azúcar glas antes de servir.

Curiosidades

La granada es una fruta antigua, símbolo de prosperidad y fertilidad en muchas culturas. Añadirla encima de una tarta de manzanas, que es un clásico reconfortante, crea un contraste de sabor y visual muy agradable. Además, la ricotta montada hace que esta tarta sea especialmente ligera y esponjosa, perfecta para concluir una comida o como merienda de tarde.