Tarte Tatin de Duraznos
17/11/2023La Tarte Tatin de duraznos es típicamente un postre francés hecho con manzanas, pero una variante con duraznos puede ser deliciosa y añadir un toque de frescura. Aquí tienes una receta para una Tarte Tatin de duraznos con un toque de estilo italiano, quizás con la adición de galletas amaretti desmenuzadas para un toque crujiente y aromático.
Ingredientes
- 5-6 duraznos maduros pero firmes
- 100 g de azúcar granulada
- 50 g de mantequilla
- 1 rollo de masa quebrada o masa de hojaldre
- Un puñado de galletas amaretti desmenuzadas
- Azúcar glas (para espolvorear)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla o una vaina de vainilla
- Jugo de 1 limón
Preparación
- Precalentar el horno a 190 °C.
- Lavar los duraznos, cortarlos por la mitad y retirar el hueso, luego cortar cada mitad en 4 rodajas. Colocar las rodajas en un bol con el jugo de limón para evitar que se oscurezcan.
- En una sartén apta para horno o en un molde para Tarte Tatin, derretir la mantequilla a fuego medio y añadir el azúcar y la vainilla. Revolver hasta que el azúcar comience a caramelizarse y adquiera un tono dorado.
- Disponer las rodajas de durazno en la sartén con el lado cortado hacia arriba, llenándola completamente. Cocinar durante unos minutos hasta que los duraznos comiencen a soltar su jugo y caramelizarse.
- Espolvorear las galletas amaretti desmenuzadas sobre los duraznos para añadir crocancia y aroma.
- Extender la masa quebrada o la masa de hojaldre y cortarla para adaptarla al tamaño de la sartén. Colocar delicadamente la masa sobre los duraznos, doblando ligeramente los bordes.
- Hornear durante unos 20-25 minutos o hasta que la masa esté dorada y crujiente.
- Retirar la Tarte Tatin del horno y dejarla reposar unos minutos. Luego, colocar un plato grande sobre la sartén y voltearla rápidamente para desmoldar la Tarte. Tener cuidado de no quemarse con el caramelo caliente.
- Dejarla enfriar ligeramente y luego espolvorear con azúcar glas antes de servir.
Curiosidades
La Tarte Tatin debe su nombre a las hermanas Tatin, que regentaban un hotel en la región de Sologne en Francia. La leyenda cuenta que la receta nació por error, cuando una de las hermanas intentó salvar una tarta de manzanas quemada volteándola y sirviéndola como si hubiera estado planeada de ese modo desde el principio.