Espaguetis con salsa de pulpo
17/11/2023Los espaguetis con salsa de pulpo son un plato mediterráneo clásico, enriquecido con los sabores del mar. Aquí te explicamos cómo preparar esta delicia.
Ingredientes
- 400g de espaguetis
- 1 pulpo de tamaño mediano (aprox. 800g-1kg)
- 500g de tomates pelados o tomate triturado
- 2 dientes de ajo
- 1 vaso de vino blanco
- Perejil fresco picado
- Sal c.s.
- Guindilla roja (opcional)
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación
-
Comience limpiando el pulpo. Elimine la boca situada en el centro de los tentáculos y los ojos. Limpie el interior del pulpo bajo agua corriente, retirando cualquier residuo.
-
En una olla grande, hierva el pulpo durante unos 40-60 minutos (según el tamaño) hasta que quede tierno. Para asegurarse de que esté blando, puede pincharlo con un palillo.
-
Deje enfriar el pulpo en su agua de cocción y luego córtelo en trozos no demasiado pequeños.
-
En una sartén grande, sofría el ajo en abundante aceite de oliva virgen extra. Si lo desea, añada también un trozo de guindilla roja.
-
Añada el pulpo cortado a la sartén y dórelo durante unos minutos.
-
Añada el vino blanco y deje evaporar el alcohol.
-
Agregue los tomates pelados o el tomate triturado y cocine a fuego medio-bajo durante unos 15-20 minutos. Ajuste la sal y, si es necesario, añada una pizca de azúcar para equilibrar la acidez de los tomates.
-
Mientras tanto, lleve a ebullición una olla de agua con sal y cocine los espaguetis hasta que estén al dente.
-
Escurra los espaguetis y transfiéralos a la sartén con la salsa de pulpo. Saltéelos juntos durante un minuto para que la pasta absorba los sabores de la salsa.
-
Sirva los espaguetis con salsa de pulpo calientes, decorando con perejil fresco picado.
Curiosidades
El pulpo es un ingrediente muy versátil en la cocina italiana y es la base de varias recetas tradicionales. Para obtener la mejor textura, es esencial cocinarlo hasta que esté tierno pero sin deshacerse, manteniendo así su sabor intenso y una textura agradable. Los mariscos suelen combinarse con vinos blancos frescos y ligeramente espumosos, como un Vermentino o un Trebbiano.
¡Buen provecho!