Pasta a la amatriciana con atún

La Amatriciana al atún es una variación de la salsa Amatriciana clásica, que suele incluir el guanciale. Sustituir el guanciale por el atún es una elección no convencional, pero puede ser interesante, especialmente para quienes quieren una versión más ligera de este plato o para quienes siguen una dieta pescetariana.

Ingredientes

  • 320 g de pasta (spaghetti o bucatini son ideales)
  • 200 g de atún en aceite (preferiblemente natural)
  • 400 g de tomates pelados
  • 1 chile (o polvo de chile, al gusto)
  • 1 cebolla blanca de tamaño mediano
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto
  • Pecorino Romano rallado (opcional, al gusto)

Preparación

  1. Comience picando finamente la cebolla y sofriéndola en una sartén con un hilo de aceite de oliva virgen extra y el chile. Déjela freír hasta que la cebolla se vuelva translúcida, pero tenga cuidado de no quemarla.

  2. Escurra el atún del aceite de conservación y añádalo a la sartén, dejándolo cocinar unos minutos con la cebolla y el chile.

  3. Mientras tanto, aplaste los tomates pelados con un tenedor o tritúrelos para obtener una pulpa suave, luego añada el tomate a la sartén con el atún y la cebolla. Deje cocer la salsa unos 15-20 minutos a fuego medio, ajustando de sal.

  4. Mientras la salsa se cocina, lleve a ebullición el agua para la pasta, sálela y cueza la pasta según las instrucciones del paquete para obtener una cocción al dente.

  5. Cuando la pasta esté lista, escúrrala y transfiérala a la sartén con la salsa de atún, salteando todo unos minutos para que la pasta se impregne bien.

  6. Si lo desea, espolvoree el plato con un poco de Pecorino Romano rallado antes de servir.

Curiosidades

Esta variante de la Amatriciana al atún es sin duda una reinterpretación moderna y más adecuada para quienes siguen una dieta sin carne. Normalmente la Amatriciana es un plato rico y sustancioso, típico del pueblo de Amatrice. La receta original incluye guanciale y pecorino y no lleva cebolla.

Recuerde que, al tratarse de una variante, esta receta no representa la tradición y los amantes de la cocina italiana clásica podrían fruncir el ceño ante tal interpretación. ¡Pero la cocina también es experimentación y personalización, así que siéntase libre de adaptar los platos según sus gustos!