Pasta con tomates cherry y gambas

La pasta con tomates cherry y gambas es un plato delicioso que sabe a mar y frescura. Aquí tienes una versión inspirada en los sabores italianos.

Ingredientes

  • 320 g de pasta (spaghetti, linguine o vuestra pasta larga preferida)
  • 200 g de gambas frescas o congeladas
  • 250 g de tomates cherry o datterini
  • 2 dientes de ajo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta al gusto
  • Un manojo de perejil fresco, picado
  • Ralladura de 1 limón (opcional para un toque de frescura)
  • Guindilla (opcional si os gusta picante)

Preparación

  1. Empezad limpiando las gambas: quitad la cabeza, las patas, el caparazón y la vena intestinal negra a lo largo del lomo. Enjuagad y reservad.
  2. Poned a hervir una olla de agua con sal para la pasta.
  3. En una sartén grande, sofried el ajo cortado en láminas finas en abundante aceite de oliva virgen extra. Si preferís un plato picante, añadid también la guindilla.
  4. Cortad los tomates cherry por la mitad y añadidlos a la sartén cuando el ajo esté dorado. Cocined a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que empiecen a deshacerse.
  5. Añadid las gambas a la sartén y cocined hasta que se pongan rosadas y opacas (aproximadamente 2-3 minutos por lado). Evitad cocinarlas demasiado tiempo para que no queden gomosas.
  6. Mientras tanto, coced la pasta en el agua hirviendo siguiendo las instrucciones del paquete para obtener una textura al dente.
  7. Escurrid la pasta y pasadla a la sartén con los tomates cherry y las gambas. Salteadla con la salsa para que se mezclen los sabores.
  8. Completad el plato con el perejil picado y la ralladura de limón.
  9. Servid la pasta y, si lo deseáis, añadid un chorrito de aceite crudo y una pizca de pimienta antes de servir.

Curiosidades

El plato de pasta con tomates cherry y gambas es un ejemplo clásico del arte culinario italiano para crear platos simples pero sabrosos, donde la calidad de los ingredientes marca la diferencia. Las gambas frescas y los tomates cherry son ideales, pero también podéis usar gambas congeladas de buena calidad, asegurándoos de descongelarlas antes de usarlas. ¡Buen provecho!