Risotto al Azafrán

El risotto al azafrán, también conocido como “risotto a la milanesa”, es un plato clásico de la cocina italiana. Aquí tienes la receta para preparar un delicioso risotto al azafrán.

Ingredientes

  • 320 g de arroz Arborio, Carnaroli o Vialone Nano (ideal para el risotto)
  • 1 sobrecito de azafrán en polvo o algunos pistilos
  • 1 litro aproximadamente de caldo vegetal o de carne
  • 1 cebolla blanca pequeña finamente picada
  • 80 g de mantequilla
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 1/2 vaso de vino blanco seco
  • Sal (si es necesario, depende del caldo)
  • Pimienta negra (opcional)

Preparación

  1. En una olla amplia, derrite la mitad de la mantequilla a fuego medio y añade la cebolla picada. Deja sofreír hasta que se vuelva transparente, teniendo cuidado de no quemarla.
  2. Añade el arroz y tuéstalo en el sofrito durante aproximadamente 1-2 minutos, hasta que los granos se vuelvan brillantes y ligeramente transparentes.
  3. Vierte el vino blanco en el arroz y deja que el alcohol se evapore a fuego vivo.
  4. Comienza a añadir el caldo poco a poco, un cucharón a la vez, esperando a que el arroz absorba el líquido antes de añadir más. Mantén la llama media-baja y remueve frecuentemente.
  5. Disuelve el azafrán en un poco de caldo caliente y añádelo al arroz, removiendo bien para distribuir uniformemente el color.
  6. Continúa la cocción añadiendo el caldo y removiendo de vez en cuando hasta que el arroz esté al dente, lo cual debería tomar aproximadamente 16-18 minutos.
  7. Cuando el arroz esté cocido, retira la olla del fuego y añade el resto de la mantequilla y el parmesano. Remueve enérgicamente para emulsionar el risotto. Prueba y, si es necesario, ajusta de sal.
  8. Deja reposar el risotto durante un minuto antes de servir.

El risotto debe estar a la onda, es decir, cremoso pero no demasiado líquido. Sírvilo inmediatamente para disfrutarlo en su mejor textura.

Curiosidades

El risotto al azafrán forma parte integral de la tradición culinaria milanesa y se sirve a menudo como acompañamiento del ossobuco. La leyenda cuenta que este risotto nació en el siglo XVI gracias a un pintor, que usaba el azafrán para teñir los vitrales de las iglesias y lo sugirió para colorear el risotto en ocasión de una boda.

Recuerda que, al ser una receta tradicional, la calidad de los ingredientes es fundamental para obtener un excelente resultado. ¡Buen provecho!