Risotto con calabacines

El risotto con calabacines es un plato ligero pero cremoso y sabroso. Aquí te explicamos cómo prepararlo:

Ingredientes

  • 320 g de arroz (Carnaroli o Arborio preferiblemente)
  • 2-3 calabacines medianos
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 1 cebolla pequeña
  • 40 g de mantequilla
  • 100 ml de vino blanco seco
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra
  • parmesano rallado c.s.
  • (Opcional) hierbas aromáticas como menta o albahaca para decorar

Preparación

  1. Comienza picando finamente la cebolla y cortando los calabacines en rodajas o en cubitos, según tu preferencia.
  2. En una sartén, sofríe la cebolla picada con un poco de aceite hasta que se vuelva transparente y suave.
  3. Añade los calabacines a la cebolla y deja cocer hasta que se ablanden, durante unos 5-10 minutos. Rectifica de sal y pimienta.
  4. En otra olla, tuesta ligeramente el arroz en seco (sin aceite ni mantequilla) hasta que se vuelva translúcido, luego añade el vino blanco y deja evaporar el alcohol.
  5. Añade un cucharón de caldo vegetal caliente al arroz y continúa cocinando, removiendo a menudo y añadiendo caldo a medida que se absorbe.
  6. A mitad de cocción, añade los calabacines al arroz y sigue removiendo y añadiendo caldo hasta que el arroz esté cocido pero aún al dente. Esto debería llevar unos 18 minutos en total.
  7. Cuando el arroz esté casi listo, añade la mantequilla y el parmesano rallado, mezcla bien para emulsionar el risotto hasta obtener una textura cremosa.
  8. Prueba y rectifica de sal y pimienta si es necesario. Deja reposar el risotto un par de minutos antes de servirlo.

Sirve el risotto con calabacines bien caliente, decorado con hierbas aromáticas si lo deseas, y una espolvoreada extra de parmesano.

Curiosidades

El risotto es un plato típico de la cocina italiana del norte y requiere atención en su preparación. La emulsión final con mantequilla y queso es esencial para obtener una textura perfectamente cremosa. La elección del arroz también es fundamental: el Carnaroli y el Arborio son los tipos más adecuados para lograr la textura clásica del risotto.