Risotto con crema de guisantes y guanciale

El risotto con crema de guisantes y guanciale es un plato primaveral sabroso y colorido. Veamos juntos la receta.

Ingredientes

  • 320 g de arroz Carnaroli o Arborio
  • 200 g de guisantes frescos o congelados
  • 100 g de guanciale
  • 1/2 cebolla blanca
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 40 g de parmesano rallado
  • 20 g de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.
  • Algunas hojitas de menta para decorar (opcional)

Preparación

  1. Comienza picando finamente la cebolla y cortando el guanciale en tiras o cubitos.
  2. En una sartén, dora el guanciale en un hilo de aceite hasta que se vuelva crujiente. Una vez listo, retíralo y colócalo aparte sobre un papel absorbente.
  3. En la misma sartén, añade un hilo de aceite si es necesario y sofríe la cebolla picada hasta que se vuelva transparente.
  4. Mientras se cocina el sofrito, prepara la crema de guisantes triturando la mayor parte de los guisantes con un poco de caldo hasta obtener una consistencia suave y homogénea.
  5. Añade el arroz en la sartén con el sofrito y tuéstalo durante un par de minutos a fuego medio, removiendo continuamente.
  6. Comienza a mojar el arroz con el caldo vegetal caliente poco a poco, añadiendo más a medida que se absorbe, continuando removiendo.
  7. A mitad de cocción, incorpora la crema de guisantes en el risotto y continúa la cocción añadiendo caldo cuando sea necesario.
  8. Cuando el arroz esté casi al final de la cocción, añade los guisantes restantes enteros y ajusta de sal y pimienta.
  9. Una vez que el arroz esté cocido al punto justo, mezcla con la mantequilla y el parmesano rallado, amalgamando bien para obtener un risotto cremoso.
  10. Sirve inmediatamente el risotto decorado con el guanciale crujiente y, si te gusta, algunas hojitas de menta para un toque de frescura.

Curiosidades

A pesar de que muchos consideren el risotto una receta complicada, siguiendo los pasos básicos y respetando los tiempos de cocción, es posible obtener un resultado excelente. El toque especial de este plato está en el uso del guanciale que, con su sabor intenso y su textura crujiente, se combina perfectamente con la dulzura y la cremosidad de los guisantes.