Risotto de calabaza con robiola y panceta crujiente

El risotto de calabaza con robiola y panceta crujiente es un plato rico en sabores y texturas que se armonizan bien entre sí. La dulzura de la calabaza, la cremosidad de la robiola y el crujiente de la panceta son un perfecto ejemplo de cuánto la cocina italiana sabe jugar con los ingredientes. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 250 g de calabaza ya limpia
  • 320 g de arroz Carnaroli o Arborio
  • 100 g de panceta en cubitos
  • 150 g de robiola
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 1 cebolla pequeña
  • 50 g de mantequilla
  • 50 g de parmesano rallado
  • Sal y pimienta c.s.
  • Aceite de oliva virgen extra

Preparación

  1. Comienza lavando y cortando la calabaza en cubitos, luego dórala en una sartén antiadherente con un hilo de aceite de oliva virgen extra y una cebolla picada finamente hasta que la calabaza se ablande.
  2. En una sartén aparte, dora la panceta sin añadir aceites hasta que adquiera un color dorado, luego resérvala sobre papel absorbente.
  3. En una olla grande, tuesta el arroz hasta que se vuelva translúcido, luego comienza a añadir poco a poco el caldo vegetal caliente, removiendo de vez en cuando para evitar que el arroz se pegue a la olla.
  4. A mitad de cocción, añade la calabaza al arroz y continúa añadiendo el caldo hasta completar la cocción del arroz (aproximadamente 18 minutos).
  5. Apaga el fuego, añade la mantequilla, el parmesano rallado y la robiola. Mezcla bien hasta obtener una crema suave y homogénea.
  6. Ajusta de sal y pimienta y deja reposar el risotto durante un minuto.
  7. Sirve el risotto adornando con la panceta crujiente que habías preparado previamente.

El risotto debería idealmente mantecarse fuera del fuego para preservar la cremosidad sin que el arroz se seque demasiado. Cuando añadas la robiola, aprovecha la oportunidad para experimentar con un añadido italiano a esta receta, mezclándola bien para garantizar esa cremosidad fundente que solo los quesos italianos pueden dar. Para un toque extra de sabor, podrías añadir también hierbas aromáticas como el romero o la salvia en el momento de cocinar la calabaza. ¡Buen provecho!

Risotto de calabaza con robiola y panceta crujiente