Risotto de cebolla y gorgonzola

El risotto de cebolla y gorgonzola es un plato cremoso y envolvente, que combina la dulzura de la cebolla caramelizada con la fuerte personalidad del gorgonzola. Veamos juntos cómo prepararlo.

Ingredientes

  • 320 g de arroz para risottos (como el Arborio o el Carnaroli)
  • 1 cebolla grande (blanca o roja para un sabor más dulce)
  • 150 g de gorgonzola
  • 1 litro de caldo vegetal (o de carne, según preferencia)
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • 40 g de mantequilla
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra (opcional)
  • parmesano rallado (opcional, para emulsionar)

Preparación

  1. Comienza preparando el caldo y mantenlo caliente a fuego bajo. En una olla aparte, derrite la mitad de la mantequilla y un chorrito de aceite y sofríe la cebolla finamente picada hasta que se vuelva translúcida y dulce. Si deseas un sabor más rico, puedes caramelizar ligeramente la cebolla, dejándola cocinar un poco más.
  2. Añade el arroz en la olla con la cebolla y tuéstalo durante un par de minutos hasta que los granos se vuelvan ligeramente translúcidos.
  3. Añade el vaso de vino blanco y deja evaporar el alcohol a fuego vivo.
  4. Continúa la cocción del risotto añadiendo un cucharón de caldo caliente a la vez, removiendo con frecuencia y esperando a que el caldo sea absorbido por el arroz antes de añadir el siguiente cucharón.
  5. Cuando el arroz esté casi al dente (aproximadamente 15 minutos), añade el gorgonzola cortado en cubitos, removiendo para que se funda y se integre bien.
  6. Una vez que el arroz esté cocido al dente y el gorgonzola esté bien cremoso, retira del fuego y emulsionar el risotto con el resto de la mantequilla y, si lo deseas, un puñado de parmesano.
  7. Ajusta de sal y pimienta y deja reposar el risotto tapado durante un minuto antes de servir.

Curiosidades

El risotto de cebolla y gorgonzola es un plato que se presta a diferentes reinterpretaciones. Si te gustan los sabores intensos, puedes optar por un gorgonzola picante, mientras que si prefieres algo más delicado, elige una versión dulce del queso. Este risotto marida muy bien con una copa de vino blanco tranquilo y aromático, como un buen Gavi di Gavi o un Chardonnay.

Risotto de cebolla y gorgonzola