Risotto de hinojos y queso primo sale

El risotto de hinojos y queso primo sale es un plato delicado y aromático, una variación interesante sobre los risottos italianos más clásicos. Aquí te explicamos cómo prepararlo:

Ingredientes

  • 320 g de arroz para risottos (como el Arborio o el Carnaroli)
  • 2 hinojos medianos
  • 200 g de queso primo sale (un queso fresco y suave)
  • 1 chalota
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 1 vaso de vino blanco seco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta c.s.
  • Un manojo de eneldo fresco o hinojo silvestre (opcional)

Preparación

  1. Limpia y corta finamente las chalotas y los hinojos. Reserva un poco de las hojas verdes de los hinojos para decorar el plato.

  2. En una cazuela grande, calienta un chorrito de aceite de oliva virgen extra y sofríe la chalota hasta que se vuelva transparente. Añade las rodajas de hinojo y cocina a fuego lento durante unos 10 minutos, hasta que se ablanden. Remueve de vez en cuando.

  3. Sube el fuego, añade el arroz y tuéstalo durante un par de minutos hasta que quede ligeramente transparente, removiendo constantemente.

  4. Añade el vaso de vino blanco y deja evaporar el alcohol.

  5. Lleva el caldo vegetal a ebullición suave en otro cazo.

  6. Comienza a añadir el caldo, un cucharón cada vez, esperando a que el arroz absorba el líquido antes de añadir el siguiente. Remueve regularmente.

  7. Continúa este procedimiento durante unos 18-20 minutos o hasta que el arroz alcance la consistencia deseada (al dente).

  8. Al final de la cocción, retira el risotto del fuego y añade el queso primo sale cortado en dados o desmenuzado, ajustando de sal y pimienta si es necesario.

  9. Remueve bien para que el risotto quede cremoso y deja reposar un par de minutos.

  10. Sirve el risotto decorando con las hojitas de hinojo o eneldo y, si se desea, con un poco de pimienta negra recién molida.

Curiosidades

El hinojo en el risotto ofrece un sabor dulce y ligeramente anisado, que combina bien con la cremosidad del queso primo sale. Este queso es particular porque está poco curado y por tanto tiene un sabor muy delicado que no opaca a los demás ingredientes. El risotto de hinojos es un excelente ejemplo de cómo la cocina italiana consigue realzar ingredientes frescos de temporada en platos simples pero llenos de sabor.