Sopa de Chirivías y Avellanas

Estaré encantado de compartir una receta que combina los sabores rústicos de las chirivías con el toque crujiente de las avellanas, con un toque de estilo italiano. Las chirivías son una hortaliza de raíz con un sabor dulce y delicadamente especiado, que combina maravillosamente con el aroma tostado de las avellanas. Aquí está la receta para una sopa refinada y equilibrada.

Ingredientes

  • 500 g de chirivías
  • 1 cebolla blanca mediana
  • 1 diente de ajo
  • 50 g de avellanas tostadas
  • 1 ramito de tomillo fresco
  • 1 litro de caldo vegetal
  • 100 ml de nata fresca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra, c.s.
  • Avellanas tostadas picadas y algunas hojas de tomillo para decorar

Preparación

  1. Comience con la preparación de las chirivías: pélelas, lávelas y córtelas en cubitos.
  2. Pele la cebolla y el diente de ajo y píquelos finamente.
  3. Tome una olla grande y sofría suavemente la cebolla y el ajo con un chorrito de aceite de oliva virgen extra hasta que se vuelvan translúcidos.
  4. Añada los cubitos de chirivía y déjelos tostar durante unos minutos, luego vierta el caldo vegetal y lleve a ebullición.
  5. Baje el fuego y deje cocer a fuego lento hasta que las chirivías estén tiernas, aproximadamente 20 minutos.
  6. Mientras tanto, tueste las avellanas en una sartén seca hasta que estén doradas, luego déjelas enfriar.
  7. Cuando las chirivías estén listas, apague el fuego y añada el tomillo (eliminando las ramitas pero conservando las hojas).
  8. Tritúrelo todo con una batidora de inmersión hasta obtener una textura suave y aterciopelada.
  9. Vuelva a poner la olla al fuego, añada la nata y ajuste de sal y pimienta. Caliente la sopa sin que llegue a hervir.
  10. Sirva la sopa caliente, decorando cada plato con avellanas tostadas picadas y hojas de tomillo fresco.

Curiosidad

Las chirivías se utilizaban ampliamente en la cocina europea medieval antes de ser sustituidas poco a poco por la patata. Hoy están viviendo un merecido renacimiento de popularidad, especialmente en las cocinas gourmet y en los platos de otoño e invierno.

Esta sopa se presta bien a un almuerzo de otoño o invierno y puede combinarse con un blanco con cuerpo o un tinto ligero, según los gustos.