Tarta Salada con Pasta Filo

La tarta salada preparada con pasta filo es un plato versátil que puede adaptarse a varios rellenos. Aquí tienes una receta base que podrás personalizar luego según tus gustos.

Ingredientes

  • 1 paquete de pasta filo
  • 200 g de espinacas frescas o congeladas
  • 200 g de ricotta
  • 100 g de feta desmenuzada
  • 2 huevos
  • Sal y pimienta al gusto
  • Nuez moscada al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra o mantequilla derretida al gusto

Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C.
  2. Si usas espinacas congeladas, descongélalas y escúrrelas para eliminar el exceso de agua. Si usas espinacas frescas, cocínalas brevemente en una sartén con un hilo de aceite hasta que se ablanden.
  3. En un bol, mezcla las espinacas con la ricotta y la feta. Añade los huevos. Condimenta con sal, pimienta y un poco de nuez moscada. Mezcla el conjunto hasta obtener un relleno homogéneo.
  4. Toma un molde redondo o una bandeja y engrásalo con un poco de aceite o mantequilla derretida.
  5. Coloca una hoja de pasta filo en el fondo del molde, dejando que los bordes cuelguen por los lados. Pinta con aceite o mantequilla, luego añade otra hoja. Continúa así durante unas 4-5 capas, pintando cada una con aceite o mantequilla.
  6. Vierte el relleno de espinacas y quesos sobre la base de pasta filo y nivela con una cuchara.
  7. Dobla los bordes de la pasta filo hacia el centro para cerrar la tarta, pintando de nuevo con aceite o mantequilla para que la pasta se adhiera.
  8. Puedes añadir un par de capas de pasta filo encima del relleno para cerrarlo todo, pintando siempre con aceite o mantequilla.
  9. Hornea durante unos 30-40 minutos o hasta que la pasta filo esté dorada y crujiente.
  10. Deja que se temple ligeramente antes de servir.

Curiosidades

La pasta filo tiene sus orígenes en la cocina otomana y está extendida por todo Oriente, desde Grecia hasta Oriente Medio. Es apreciada por su crujiente textura al hornearla y se utiliza en muchas preparaciones dulces y saladas.

Recuerda que puedes variar el relleno con ingredientes a tu elección, por ejemplo añadiendo dados de jamón cocido, sustituyendo las espinacas por otras verduras o usando distintos tipos de quesos. Es un plato que se presta a experimentaciones y variaciones según los gustos personales. ¡Buen provecho!