Tarta Salada de Espinacas

La tarta salada de espinacas es un plato clásico y versátil, excelente como aperitivo, primer plato o para un buffet. Aquí está la receta:

Ingredientes

  • 1 rollo de masa brisée o masa de hojaldre (aproximadamente 230-250g)
  • 500g de espinacas frescas o congeladas
  • 200g de ricotta
  • 100g de queso rallado (Parmesano o Pecorino)
  • 2 huevos
  • Sal y pimienta al gusto
  • Nuez moscada al gusto
  • 1 diente de ajo (opcional)
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (si se usan espinacas frescas)

Preparación

  1. Si usa espinacas frescas, lávelas cuidadosamente y cocínelas en una sartén con una cucharada de aceite y un diente de ajo durante unos minutos, hasta que se marchiten. Si usa espinacas congeladas, cocínelas según las instrucciones del paquete, luego escurra bien para eliminar el exceso de agua.

  2. En un bol, mezcle la ricotta con el queso rallado, agregue los huevos, sal, pimienta y un poco de nuez moscada rallada. Mezcle todo hasta obtener una mezcla homogénea.

  3. Agregue las espinacas a la mezcla de ricotta y mezcle bien.

  4. Extienda la masa brisée o la masa de hojaldre en un molde previamente enmantequillado o forrado con papel de horno. Pinche el fondo con los dientes de un tenedor.

  5. Vierta el relleno de espinacas y ricotta sobre la base de masa, nivelando la superficie con el dorso de una cuchara.

  6. Hornee en horno precalentado a 180 °C durante aproximadamente 35-40 minutos o hasta que la superficie esté dorada y la masa cocida.

  7. Deje enfriar ligeramente antes de servir.

Curiosidades

La tarta salada, o quiche en la versión francesa, es un plato extremadamente versátil que se presta a numerosas variantes. En Italia es común enriquecerla con ingredientes típicos como jamón cocido, panceta o salami, pero también con otras verduras como alcachofas o calabacines. Además, la combinación de queso y huevos en el relleno crea una base cremosa que combina perfectamente con la crocancia de la masa brisée o de hojaldre.

Si lo desea, puede acompañar esta tarta salada con un vino blanco italiano ligero como un Pinot Grigio o un Verdicchio, que con su acidez equilibran la riqueza del plato.